"Creo que la alegría y la dulzura y el afecto son un camino espiritual. Estamos aquí para conocer a Dios, para amar y servir a Dios, para maravillarnos de la belleza y el milagro de la naturaleza. Tienes que deshacerte de tanto equipaje para ser lo suficientemente ligera para bailar, cantar y jugar. No tienes tiempo de cargar con resentimientos; no tienes tiempo de aferrarte a la necesidad de tener la razón".
-Anne Lamott
¡Viajar por la vida es toda una aventura! Sin importar cuán larga sea , la verdad es que estamos de paso, somos apenas unas páginas (cuando mucho) de una historia mayor que está siendo contada a lo largo del tiempo... ¡hay que hacer que cuente! Creo que a veces nos obsesionamos con los "finales felices"; cuando me gradúe, cuando junte tanto dinero, cuando conozca al hombre de mi vida, cuando me case, etc... y nos perdemos de la belleza de todos esos momentos intermedios que nos enseñan, que se convierten en la base de esos finales que en realidad son inicios.
Graduarse, conseguir el trabajo soñado, encontrar pareja son en realidad nuevos comienzos; un escalón a otra etapa de la vida, una perspectiva diferente, un nuevo reto. Si venimos cargando con nuestro pasado, con nuestras desilusiones y nuestra necesidad de tener la razón (creo que esta última es la que más me afecta); se nos escapa la oportunidad de disfrutar la vista en el camino, de bailar y cantar, de apreciar el atardecer...
Al comenzar este 2012 llenos de nuevos propósitos, uno de los míos es seguir caminando ligera de equipaje. En mi vida misionera, viajando por el mundo, he aprendido que no necesitamos tanto; las cosas más importantes se llevan en el corazón.
