Saturday, September 27, 2014

Esperar vs. Esperanza

Alguna vez escuché que la palabra esperanza venía de esperar; sentarse pasivamente con la expectativa de que las cosas se den por sí solas. La verdad eso me suena más a fatalismo que a esperanza. Es precisamente ese fatalismo, el que hace que las cosas no se den. El fatalismo dice "que sea lo que Dios quiera," sin preocuparse por realmente averiguar que es lo que Él querría, sin asociarse con Él para que eso suceda. Eso para nada es esperanza.

La esperanza verdadera es activa. Es saber que sin importar la circunstancia presente, algo mejor está por venir, algo bueno va a resultar. No a manera de castillo en el aire o sueño guajiro, sino con los pies en la tierra y las alas listas para volar. La esperanza ve lo bueno de una situación y se agarra de eso para expandirlo. La esperanza es lo que hace que no te des por vencido, cuando parecería lo más lógico, o lo indicado; es esa fuerza que te mantiene en la carrera, porque puedes ver la meta.

Mi papá siempre me decía, "lo peor que me puede pasar es que me vaya mejor," y a lo largo de la vida lo he comprobado; cuando las cosas no han funcionado de la forma que yo quería, siempre se presentó después una mejor oportunidad, un nuevo sueño, una nueva dirección.

Nuestras circunstancias no nos definen. Nos define nuestra capacidad de creer, nuestra tenacidad y nuestra perseverancia. No nos define lo que nos pasa, sino cómo respondemos a lo que nos pasa.

Saturday, February 8, 2014

¿Qué le dirías al hombre que asesinó a tu esposo?

En las redes sociales se ve todo el tiempo esa demanda de justicia que tenemos todos los seres humanos. Algo dentro de nosotros ve las injusticias que se cometen y no puede evitar levantar la voz en contra de aquellos que cree incorrecto. Creo que sencillamente así funcionamos, queremos siempre que el bien triunfe sobre el mal, aunque a veces el cinismo se apodere de nuestras opiniones, algo dentro de nosotros aún se alegra cuando la humanidad da señales de bondad y de esperanza.

En ese contexto, hay algo que he visto y me preocupa un poco, es la ligereza con la que se toma el tener esa voz. No porque eso en sí mismo sea malo, sino porque a veces creo que no tenemos el panorama completo y tendemos a estereotipar o juzgar a alguien por un solo "crimen" sin detenernos a pensar como le afectará nuestro comentario, o que los hizo llegar a ese punto.

Una decisión personal que he tomado es la de vivir para luchar por lo bueno, y no en reacción a lo malo. Vivir por aquello en lo que creo (como el amor y la compasión); en vez de en reacción a aquello de lo que pudiera estar en contra. Todas esas ideas me habían estado dando vueltas en la cabeza, sin saber yo como expresarlas, o qué era lo que en realidad me molestaba, hasta que me encontré con la brillante charla de T. E. D. de Katy Hutchison (las puedes ver aquí: http://youtu.be/wcLuVeHlrSs ). Ella tomó una decisión increíblemente valiente cuando su marido fue asesinado sin deberla ni temerla al ir a revisar la casa de un vecino que estaba de vacaciones.

No puedo ni imaginarme cómo se debe sentir eso, de la nada pasar de tener una familia, a ser madre soltera y viuda. Lo increíble de esta historia, y la razón por la que la menciono, es que la mujer al ver a sus hijos, decidió que no quería que vivieran en un mundo de rencor y castigo, y eso la llevó a visitar al joven que había cometido el asesinato, no para acusarlo y reclamarle, sino para ayudarle, perdonarlo y buscar su restauración. Claro que el tipo tuvo que pagar su condena frente a la ley con cárcel, pero durante todo ese tiempo recibió las visitas constantes y la ayuda de la mujer de la que menos se lo esperaba, la esposa del hombre que mató. La vida de ese joven fue transformada, después de salir de la cárcel consiguió un trabajo digno, y se casó. La valentía de Katy ayudó a que un criminal se convirtiera en un hombre de bien. Porque todos tenemos esa capacidad de ser brillantes, de actuar en beneficio de otros.

Creo que como seres humanos, necesitamos darnos cuenta de que estamos en esto de la 'vida' juntos, todos en el mismo barco. Nada te puede asegurar que no seas tú el que necesite ayuda un día, el que se encuentre en el banquillo de los acusados. Obviamente hay consecuencias por nuestros actos, pero la clave está en no etiquetar a las personas, porque todos intercambiamos papeles en una u otra situación a veces; podemos ser "el bully" o "la víctima". Por eso propongo fomentar, no una cultura anti-bullying, sino una cultura pro-restauración del individuo. Castigar a los niños abusivos nos los va a hacer menos abusivos, pero sentarte con ellos y ver la humanidad en ellos; cuáles son sus sueños, que les gusta hacer, cómo se sienten amados; tiene el potencial de librarnos como sociedad de ese tipo de comportamientos.

Elegir perdonar (lo cual no significa que la persona no tenga que pagar por las consecuencias de sus actos), es liberador tanto para el agresor como para la víctima. Elegir amar y buscar el bien del otro a pesar del dolor, tiene el potencial de traer una solución más profunda que el mero castigo. Como sociedad nos beneficiamos de sacar lo mejor de cada persona, en vez de solo acusar su maldad o su acto injusto.

Monday, January 2, 2012

Ligera de Equipaje


"Creo que la alegría y la dulzura y el afecto son un camino espiritual. Estamos aquí para conocer a Dios, para amar y servir a Dios, para maravillarnos de la belleza y el milagro de la naturaleza. Tienes que deshacerte de tanto equipaje para ser lo suficientemente ligera para bailar, cantar y jugar. No tienes tiempo de cargar con resentimientos; no tienes tiempo de aferrarte a la necesidad de tener la razón".
-Anne Lamott


¡Viajar por la vida es toda una aventura! Sin importar cuán larga sea , la verdad es que estamos de paso, somos apenas unas páginas (cuando mucho) de una historia mayor que está siendo contada a lo largo del tiempo... ¡hay que hacer que cuente! Creo que a veces nos obsesionamos con los "finales felices"; cuando me gradúe, cuando junte tanto dinero, cuando conozca al hombre de mi vida, cuando me case, etc... y nos perdemos de la belleza de todos esos momentos intermedios que nos enseñan, que se convierten en la base de esos finales que en realidad son inicios. 

Graduarse, conseguir el trabajo soñado, encontrar pareja son en realidad nuevos comienzos; un escalón a otra etapa de la vida, una perspectiva diferente, un nuevo reto. Si venimos cargando con nuestro pasado, con nuestras desilusiones y nuestra necesidad de tener la razón (creo que esta última es la que más me afecta); se nos escapa la oportunidad de disfrutar la vista en el camino, de bailar y cantar, de apreciar el atardecer...

Al comenzar este 2012 llenos de nuevos propósitos, uno de los míos es seguir caminando ligera de equipaje. En mi vida misionera, viajando por el mundo, he aprendido que no necesitamos tanto; las cosas más importantes se llevan en el corazón.